Las emociones podemos clasificarlas en dos categorías primarias y secundarias.  Las primarias son los sentimientos profundos, es decir las emociones básicas como la alegría, ira, tristeza, miedo.

Estas emociones pueden convertirse en poco saludables cuando se alargan en el tiempo, es decir emergen del pasado, ante un recuerdo o situación no resuelta, y dan lugar a las emociones secundarias y aquí están los sentimientos de fracaso, sensación de víctima, no sentirse valioso, soledad, sentirse invisible, enfado recurrente entre otros.

Por lo tanto es bueno reflexionar sobre los tipos de emociones que estamos sintiendo y aprender a reconocer cuando ya no son sanas y si es necesario buscar ayuda profesional.