Cocina saludable

Sabiduria en la mesa

Por Carla Irene Rodriguez / Madre, profesional y Colaboradora Únicas

Cuando pienso en: ¿qué es lo mejor para mi familia? Seguramente pienso en la alimentación, mi enfoque siempre ha sido alimentar el cuerpo y el alma. La Biblia dice en 1ª. Corintios 10:31, “Si comen o beben, o hacen cualquier otra cosa, hagan todo para la gloria de Dios”. Esto me inspira a crear platillos que no sólo sean nutritivos y deliciosos, sino que también honren el templo que es nuestro cuerpo, considerando las edades de los miembros de mi familia y los nutrientes que necesitan para su buen rendimiento diario.

En mi cocina, cada ingrediente es seleccionado cuidadosamente, siguiendo Proverbios 23:20-21, que nos advierte sobre los excesos. Busco el equilibrio, la moderación y la calidad. Al igual que Daniel eligió no contaminarse con la comida y el vino del rey (Daniel 1:8), yo elijo ingredientes que promuevan una salud óptima.
Darles prioridad a los alimentos hechos en casa nos garantizan la mejor calidad y frescura de los platillos preparados, ésta siempre será una mejor elección a la de “comer por allí algo en la calle” lo cual puede poner en riesgo nuestra salud.
La oración es un ingrediente esencial en mi vida y trabajo. Antes de cada preparación, oro para que mis manos sean guiadas por la sabiduría divina, recordando Santiago 1:5, que nos invita a pedir sabiduría a Dios, quien da generosamente.

El discernimiento es clave al elegir los alimentos que preparo. Filipenses 1:9-10 habla de que nuestro amor crezca en conocimiento y toda percepción, para que podamos aprobar lo mejor. Así, busco siempre lo mejor para aquellos a quienes sirvo, sobre todo, te sugiero alimentos orgánicos, incluyendo frutas y verduras.

Hay muchas maneras de preservar alimentos de manera natural con empaques al vacío, con ello, podrás aprovechar mejores precios de algunos productos, cuando su precio sea asequible y ahorrarás mientras te alimentas saludablemente. Por ejemplo, puedes exprimir el jugo del limón y congelarlo en bolsas para usarlo posteriormente para hacer limonada y aprovechar cuando este producto está a mejor precio para hacer este proceso.
La obediencia a estos principios bíblicos no sólo ha enriquecido mi cocina, sino que también ha fortalecido mi fe. Cada plato que preparo es una oportunidad para glorificar a Dios, nutrir cuerpos y alentar corazones.

What is your reaction?

Excited
0
Happy
0
In Love
0
Not Sure
0
Silly
0

You may also like

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *