La mayoría de padres se cansan y dejan pasar a los niños algunos problemas de comportamiento para evitar discusiones. Dejar pasar estos problemas puede hacer que se acrecienten en un futuro, por ejemplo:

  • Interrumpirte constantemente cuando estás hablando, cuando esto te suceda dile que debe esperar un momento y que en cuanto acabes de conversar le atenderás y después escúchalo.
  • Recordarle al niño una y otra vez las mismas cosas, hará que el te deje de escuchar y se vuelva desafiante y controlador, para ello acércate al niño tócale el hombro y asegúrate que te vea cuando le hablas, te entienda lo que le has pedido.
  • Si tu hijo es demasiado brusco o agresivo cuando juega con sus hermanitos o con otros niños debes intervenir para que no se convierta en un hábito de ser egoísta, insensible y con poca empatía.

Esto ayudara a que tu niño vaya diferenciando los buenos y malos comportamientos.