EDITORIAL

Maestros de Vida

Por: Nancy Ortiz / Equipo de Únicas

¿Recuerdas tu primer día de clases? posiblemente un día lleno de nerviosismo, llanto o tristeza porque te separaban de tus papás, o quizá miedo a que te dejaran en un aula con niños totalmente desconocidos para ti. ¿Recuerdas a tu primera maestra? Posiblemente si, y seguramente describirías todas sus características físicas y también mencionarías si era dulce o enojona.

A lo largo de la vida conocemos a tantas personas que sin ser maestros de profesión nos han dejado grandes enseñanzas. Personas que se han tomado el tiempo para forjar nuestro carácter. Parecerá increíble, pero incluso aquellos que posiblemente llegaron a nuestra vida para pulirnos con el rechazo, la crítica, la traición, la envidia y el daño dejaron grandes enseñanzas, nunca volviste hacer la misma persona después de haber pasado por ellos, algo cambio en ti, algo te enseñaron, que sin que tú te lo imaginaras, llegaron a potenciar y fortalecer ciertas áreas de tu vida, que quizá hasta el día de hoy desconoces.

Y que pasa con aquellas personas que te inspiraron para ser mejor, posiblemente algún compañero de clases, o del trabajo que tenía el don de escuchar, o aquellas amigas que te contaban sus malas experiencias para evitarte pasar por situaciones similares. Que hay de aquellos jefes íntegros y no soberbios que nunca te vieron con menosprecio sino siempre potencializaron tus habilidades para que destacaras en tu trabajo sin miedo a que un día ocuparas su puesto. Que hay de aquellas personas que te llevan muchos años más y su sabiduría para enfrentar problemas y escucharlas es como recibir clases magistrales.

Jesús no solamente enseñaba a sus discípulos, Él los inspiraba a ser mejores personas, por eso lo seguían, porque Jesús se preocupaba por ellos, para que lograran verse como el los veía. Recuerdas la parábola de los 10 leprosos en Lucas 17:11-18 Jesús los sana de la lepra, los 10 hombres recibieron el mismo milagro, fueron tratados de igual manera y solo uno aprendió la lección del agradecimiento.

Dependerá de nosotros como tomamos las lecciones de la vida con ingratitud o con gratitud en nuestro corazón. Recuerda que todo en la vida obra para bien Romanos 8:28. Ninguna persona llega por casualidad a nuestra vida, Dios la pone en nuestro camino con un propósito, así como tú también estás en la vida de otros con un propósito, ¿qué clase de maestro estas siendo tú? ¿Eres de los que están inspirando? Oramos para que Dios te permita ser un buen Maestro de Vida para todos los que te rodean y te recuerden siempre con amor.

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