Un adulto joven, ha pasado de la adolescencia a una etapa de adultez. En esta etapa su interés es profundizar amistades y establecer vínculos positivos, también buscan una independencia económica, y la búsqueda de su vocación para incorporarse al mundo laboral y social, con la finalidad de tener un proyecto de vida estable y autosuficiente.

El adulto joven aspira a tomar decisiones independientes y a lograr responsabilizarse de sí mismo, pasa del estudio al trabajo, de la dependencia económica familiar a la independencia económica, del hogar de los padres a su propio hogar, de una conformación afectiva experimental a una pareja definitiva y finalmente de ocupar el lugar de hijos a ocupar el lugar de padres. En medio de esas transiciones es fácil abrumarse por el exceso de responsabilidades que adopta, ellos son más sensibles al estrés por lo que deben aprender a lidiar con las emociones negativas para no frustrarse.