Alguien que está creciendo espiritualmente se volverá más maduro a medida que tenga una relación con Jesucristo, al conocer y practicar las enseñanzas de Biblia podrá distinguir entre el bien del mal. Este crecimiento comienza cuando una persona por fe cree en Jesucristo y vive en armonía con él.

En 2 Pedro 1:5:8 nos dice “haz todo lo posible para complementar tu fe con la virtud y la virtud con el conocimiento y el conocimiento con autodominio y autocontrol con constancia y firmeza con la piedad y la piedad con afecto fraternal, y afecto fraternal con amor, porque si estas cualidades son tuyas y aumentan, te impiden ser ineficaz o infructuoso en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”

Esta cercanía con él también permite desarrollar el fruto del Espíritu que es amor, alegría, paz, paciencias, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio Gálatas 5:22  

Para desarrollar una madurez espiritual es necesario el proceso de la santificación, de la oración y lectura de la Biblia, rodearse de personas maduras espiritualmente. No será un camino fácil, habrán pruebas y dificultades pero en medio de ellas Filipenses 1:6 dice Estoy convencido de esto; el que comenzó tan buena obra en ustedes la ira perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”